8 motivos por los que el yogur griego puede ser beneficioso para tu salud

Pocas veces hemos oído hablar de forma positiva de las propiedades y beneficios de un producto de origen milenario, el yogur griego.

 Sin embargo, incluir una ración de yogur griego dentro de una dieta variada y equilibrada y en combinación con la práctica de actividad física habitual, puede aportarte nutrientes esenciales para tu organismo e incluso ayudarte a mantener un mejor estado de salud y estado corporal.

Nos referimos, por supuesto, al consumo yogures griegos de procedencia ecológica y elaborados de forma tradicional.

El yogur griego se obtiene al separar mediante filtrado el suero líquido del yogur normal, lo que le confiere una textura más densa y espesa, más rica en proteínas, grasas e hidratos de carbono presentes de forma natural en la materia prima original.

Para los amantes del yogur griego, esta textura más cremosa y su sabor más palatable hacen de este yogur una variedad exquisita, que se puede utilizar en combinación con otros alimentos para obtener recetas sorprendentes.

1. El poder de las proteínas

Las proteínas son uno de los macronutrientes esenciales que nuestro cuerpo necesita incorporar a través de los alimentos externos y en cantidad adecuada para mantener una buena salud. En concreto son esenciales para el crecimiento celular, la construcción de músculos y la reparación de tejidos.

El yogur griego, es una buena fuente de proteínas de buena calidad y de fácil asimilación, permitiéndonos sustituir otros alimentos proteicos de origen animal de peor digestión como la carne.

2. Los probióticos ayudan a regularte

El yogur griego es una fuente de probióticos naturales. Los probióticos son microorganismos vivos tales como bacterias y levaduras beneficiosas que están presentes de forma habitual en nuestro sistema digestivo.

Tener una adecuada flora bacteriana intestinal nos ayuda a mantenernos en un mejor estado de salud, físico y corporal. Sin un equilibrio adecuado de bacterias intestinales, otros microorganismos perjudiciales pueden causar un efecto nocivo en nuestro organismo y causar un daño a nuestro funcionamiento digestivo y nuestro sistema inmunológico.

3. ¡Consigue tu B12!

La vitamina B12 es necesaria para un buen funcionamiento del cerebro, y el yogur griego está lleno de ella.

Las personas vegetarianas consumen a menudo una dieta deficiente en vitamina B12, que se encuentra principalmente en alimentos de origen animal, por lo que el yogur griego es una buena opción para enriquecer la dieta en esta vitamina.

4. El potasio compensa el exceso sodio

La mayoría de los occidentales ingerimos demasiada cantidad de sodio en nuestra dieta.

El yogur griego es bajo en sodio, y además es alto en potasio.

¿Qué tiene que ver el uno con el otro? En el cuerpo debe haber un equilibrio apropiado entre el sodio y el potasio, y el yogur griego puede ayudarte a mantener las proporciones correctas.

5. Un alimento para recuperarnos después del entrenamiento

El yogur griego puede ser una opción alternativa y saludable después de un entrenamiento físico exigente. Permite recuperar a tu organismo algunos de los nutrientes que ha consumido durante el ejercicio, además de producir saciedad hasta la próxima ingesta que realices, gracias a elevada cantidad de proteínas y grasa que contiene.

No sólo te hará aguantar hasta tu próxima comida, sino que además contiene proteínas que pueden reparar los daños causados ​​por el ejercicio.

El yogur griego es rico en aminoácidos esenciales que forman las proteínas de nuestro cuerpo, y las proteínas son los bloques de construcción para regenerar el tejido muscular y reparar el daño de las fibras. Agrega un plátano o algunas bayas para un aperitivo post-entrenamiento lleno de nutrientes.

6. El yodo mantiene tu peso bajo control

El yogur griego es una fuente de alimentos rica en yodo. El yodo es importante para mantener una función adecuada de la glándula tiroides, esencial para tener un metabolismo saludable.

Las hormonas tiroideas producidas por esta glándula, de las que forma parte el yodo, son importantes en el crecimiento y desarrollo del sistema esquelético, en el desarrollo y maduración del sistema nervioso y en el metabolismo energético de nuestro organismo, ayudando, entre otras funciones a mantener la temperatura corporal.

7. El calcio es clave para mantenerse en forma

Otro beneficio clave del yogur griego es su alto contenido en calcio.

El calcio es un mineral esencial clave en el desarrollo del hueso y los dietes y además participa en el correcto funcionamiento del sistema nervioso y muscular. Regula la producción de la hormona cortisol, reduciendo el estrés y mejorando nuestro metabolismo.

4 trucos diferentes para hidratarte antes y después de una clase de yoga

Beber 7-8 vasos de agua todos los días es la forma más habitual de mantener nuestrocuerpo bien hidratado, pero existen otras formas complementarias y alternativas deconseguir una salud óptima además de beber agua natural pura. Nosotros te ofrecemos4 consejos que te ayudarán a aplacar la sed y satisfacer tus necesidades de H2O, antesy después de una clase de yoga.

1. Cómete el agua

Estar adecuadamente hidratado es imprescindible para que nuestro metabolismofuncione en un nivel óptimo, y comer determinados alimentos pueden ayudarte aalcanzarlo. Las frutas, verduras, sopas y granos rehidratados tienen un alto contenido deagua, especialmente la calabaza al vapor, los champiñones, los canónigos y la lechuga,el pepino, el calabacín, los brotes de soja ecológica, el rábano, el apio, la sandía y lasbebidas vegetales como la “leche” de almendras.

También es importante consumir cantidades adecuadas de potasio, que ayuda arestaurar y mantener el equilibrio electrolítico y la hidratación celular, y el funcionamientodel músculo esquelético, cardiaco y del sistema nervioso. Para asegurarte de obtenersuficiente cantidad de este mineral esencial, incluye alimentos en tu dieta habitual comolegumbres cocinadas, edamame cocinado con vaina, plátano, pepino y el bulbo delhinojo. Las especias naturales para condimentar nuestros platos de verduras y frutascontienen elevadas cantidades de potasio como la albahaca, el eneldo, el comino, elpimentón, el curry, el hinojo y el orégano.

2. Pre-hidrata

El truco para mantenerse adecuadamente hidratado es, para empezar, evitar tener sed,ya que la sed es la primera señal de nuestro cuerpo que debemos reconocer comosíntoma de deshidratación. Así que, si vas a clase de yoga asegúrate de beber antes dellegar. "La pre-hidratación en yoga es esencial para evitar la rigidez y los calambres",dice Kara Lydon, RD, nutricionista de Boston e instructora de yoga. Pero no te bebasuna botella de agua justo antes de que comience la clase, advierte, o puedes terminarsintiéndote hinchada durante la práctica. En vez de eso, bebe lentamente dos vasos deagua durante la hora antes de clase.

3. Re-hidrata

¿Crees que has terminado de hidratarte cuando sales de clase? ¡Piensa otra vez! La re-hidratación es tan importante como la pre-hidratación. Katie Cavuto, una nutricionista deFiladelfia, recomienda beber por lo menos 4 vasos de agua después de clase parareemplazar los líquidos perdidos.

4. Refuerza tu bebida

A veces, el agua natural nos da pereza. Para darle un shot de sabor, prueba a introducirunos trozos de fruta fresca de temporada o un manojito de hierbas (el pepino, el pomeloy la menta son nuestros favoritos en Naked). Esto, además de darle sabor al agua, tepermitirá asimilar algunos nutrientes esenciales y las vitaminas de los toppings que hasañadido. Así podrás motivarte para beber todo el líquido que tu cuerpo necesita, ¡de unaforma deliciosa!

10 beneficios del yoga

Si practicas yoga de forma regular, probablemente hayas notado algunos beneficios: tal vez estés durmiendo mejor o teniendo menos resfriados, o simplemente te sientas más relajado y tranquilo.

Sin embargo, el yoga tiene muchos beneficios que van más allá de esto; puede prevenir enfermedades e incluso ayudar a recuperarse de las mismas. Hemos recopilado los mayores 15 beneficios de practicar yoga:

1. Mejora tu flexibilidad

La flexibilidad mejorada es uno de los beneficios más evidentes del yoga. Durante tu primera clase, probablemente no podrás ni tocarte los dedos de los pies. Pero si perseveras, te darás cuenta de que vas mejorando gradualmente y finalmente, llegarás a hacer posturas aparentemente imposibles.

Probablemente, también notarás que algunos dolores comienzan a desaparecer. Esto no es por casualidad. Las caderas con tensión pueden tensar la articulación de la rodilla debido a la alineación incorrecta del muslo y de las espinillas; el estrechamiento en los isquiotibiales puede conducir a un aplanamiento de la columna lumbar, que puede causar dolor de espalda, etc. Al flexibilizar y relajar los músculos, estas tensiones se alivian y el dolor desaparece.

2. Desarrolla la fuerza muscular

Los músculos fuertes hacen más que dar un buen aspecto. También nos protegen de condiciones como la artritis y el dolor de espalda. Y cuando construyes fuerza a través del yoga, la equilibras con flexibilidad.

3. Perfecciona tu postura

Tu cabeza es como una bola de bolos – grande, redonda y pesada. Cuando está bien equilibrada sobre la columna, el cuello y los músculos de la espalda no tienen que hacer apenas esfuerzo para sostenerla. Sin embargo, sin la mueves unos centímetros hacia delante, comienzas a tensar esos músculos. Sostén la cabeza con una inclinación hacia adelante durante ocho o 12 horas al día y verás que es agotador…. Y la fatiga podría no ser tu único problema; una mala postura puede causar problemas en la espalda, el cuello y otros músculos y articulaciones.

4. Evita la rotura de cartílago y articulaciones

Cada vez que practicas yoga, mueves tus extremidades en su rango completo de movimiento. Esto puede ayudar a prevenir la artritis degenerativa activando áreas de cartílago que normalmente no se utilizan. El cartílago articular es como una esponja; recibe nutrientes frescos sólo cuando su fluido es expulsado y se puede absorber un nuevo suministro. Sin el sustento adecuado, las áreas de cartílago descuidado pueden eventualmente desgastarse, exponiendo el hueso subyacente como pastillas de freno desgastadas.

5. Protege la columna vertebral

Los discos espinales -los amortiguadores entre las vértebras que pueden herniar y comprimir los nervios- anhelan el movimiento. Esa es la única forma en la que obtienen sus nutrientes. Si tienes una práctica de asana equilibrada con giros y estiramientos de espalda, ayudarás a mantener tus discos flexibles.

6. Mejora tu salud ósea

Está bien documentado que el ejercicio de carga de peso fortalece los huesos y ayuda a prevenir la osteoporosis. Muchas posturas de yoga requieren que levantes tu propio peso. Y algunas, como el perro hacia abajo y hacia arriba, ayudan a fortalecer los huesos de los brazos, que son particularmente vulnerables a las fracturas osteoporóticas. En un estudio realizado en la Universidad Estatal de California, la práctica del yoga aumentó la densidad ósea en las vértebras. Además, la capacidad del yoga para bajar los niveles de la hormona del estrés cortisol puede ayudar a mantener el calcio en los huesos.

7. Aumenta el flujo sanguíneo

Los ejercicios de relajación que aprendes en yoga pueden ayudar a tu circulación, especialmente en manos y pies. El yoga también consigue un mayor aporte de oxígeno a tus células, que funcionan mejor como resultado. Las posturas de torsión están diseñadas para exprimir la sangre contaminada de los órganos internos y permitir que la sangre oxigenada fluya en una vez que la torsión se libera. Las posturas invertidas mueven la sangre de las piernas y la pelvis hacia el corazón, donde puede ser bombeada a los pulmones para oxigenarse.

8. Drena tu linfa y aumenta tu inmunidad

Cuando contraer y estiras los músculos, mueves tus órganos, y entras y sales de las posturas de yoga, aumenta el drenaje de la linfa (un líquido viscoso rico en células inmunes). Esto ayuda al sistema linfático a combatir las infecciones y a eliminar los residuos tóxicos del funcionamiento celular.

9. Facilita un estilo de vida saludable

Moverse más, comer menos – el yoga puede ayudar en ambos frentes. Una práctica regular te hace moverte y quemar calorías, y la dimensión espiritual y emocional de tu práctica puede animarte a abordar cualquier problema de peso en un nivel más profundo. El yoga también puede inspirarte a convertirte en un comedor más consciente.

10. Te ayuda a enfocarte

Un componente importante del yoga se centra en el presente. Los estudios han encontrado que la práctica regular de yoga mejora la coordinación, el tiempo de reacción, la memoria, e incluso las puntuaciones de CI. Las personas que practican la Meditación Trascendental demuestran la capacidad de resolver problemas y adquirir y recuperar información mejor, probablemente porque están menos distraídos por sus pensamientos.